Imprescindible en algunos de nuestros platos hasta casi transformarlos -como ocurre con el arroz a la cubana-, integrado incluso en la condimentación de productos de clara procedencia aborigen como es el gofio, el cultivo del plátano, con una extensión aproximada de 9.000 hectáreas, supone la producción agrícola más importante de Canarias.
Originario del sudeste asiático, el plátano llegó a Canarias con la conquista, traído por los marineros portugueses procedentes de Guinea. Sin embargo, la exportación regular de plátanos no comenzó hasta la década de 1880. Peter S. Reid fue el primero en exportar plátanos en torno al año 1878 desde Tenerife.
En 1882 aparece la primera gran firma exportadora, Fyffes Ltd., que comenzó sus actividades en Gran Canaria. Años después, la asociación de Henry Wolfson con Fyffes Ltd. extendió la exportación regular de fruta a Tenerife.
El plátano, de gran valor nutritivo, es la fruta que más se consume en el mundo y la producción mundial se sitúa en los 84 millones de toneladas anuales, de las que Canarias aporta una mínima parte que no llega al medio millón de toneladas al año, pero de primera calidad.