El queso palmero es el segundo de Canarias -tras el majorero de Fuerteventura- con denominación de origen. 

Se elabora con leche cruda entera de cabra de raza palmera, que produce una leche de proteína de alta calidad. 

Tiene una corteza exterior lisa y un corte de color blanco con pocos ojos o ninguno. De sabor ligeramente ácido, posee las características de los quesos de cabras, con textura mantecosa. 

Se consume tierno a partir de una semana de elaborado y, a veces, se ahuma con fuego obtenido a partir de cáscaras de almendras, madera y pinocha de pino canario y tuneras secas.