La isla de Gran Canaria, de variada climatología, presenta distintos ecosistemas que condicionan su ganadería y dan lugar a la producción quesera variada, elaborada con varios tipos de leche o mezclas.
Predomina, en cualquier caso, el de leche cruda de cabra, que se elabora en toda la Isla.
Entre los distintos tipos de queso destaca el queso de flor, elaborado con mezcla de leche de vaca y oveja en los altos de Guía, Galdar y Moya y coagulada con cuajo vegetal de flor de cardo que le da un característico sabor amargoso.
Su producción es muy limitada por lo que no es fácil encontrarlo fuera de su isla de origen. Los quesos de leche cruda o pasteurizada de cabra se consumen sobre todo frescos. Son muy suaves al paladar y su pasta muy húmeda y elástica, con pequeños ojos.
Cuando se maduran, tanto los curados como los semicurados, desarrollan aromas y sabores potentes y adquieren una textura compacta.
